Vídeo de hormiguero relacionado con la ruta:
https://www.youtube.com/watch?v=TD9luh44Ulo
Powtoon sobre la ruta:
http://www.powtoon.com/p/cL3YGr2x543/
Resumen sobre la ruta:
En el periodo de la infancia desarrollamos grandes patrones emocionales, en función de nuestra genética y del entorno, con los que nos relacionamos con el resto del mundo y que determinan nuestras creencias y reacciones frente al amor, la curiosidad o el miedo. Y aunque la genética potencia un determinado perfil mental y físico en las personas, hoy sabemos que algunos de nuestros genes sólo se activan en función del entorno.
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Resumen sobre la ruta:
En el periodo de la infancia desarrollamos grandes patrones emocionales, en función de nuestra genética y del entorno, con los que nos relacionamos con el resto del mundo y que determinan nuestras creencias y reacciones frente al amor, la curiosidad o el miedo. Y aunque la genética potencia un determinado perfil mental y físico en las personas, hoy sabemos que algunos de nuestros genes sólo se activan en función del entorno.
Pero ¿qué le pasa el cerebro masculino?
Es una realidad científica el decir que el cerebro masculino y el femenino tienen diferencias. Por ejemplo: los dos hemisferios del cerebro masculino suelen estar menos conectados, y eso da a los hombres la habilidad de centrarse en una sola cosa y de disfrutar persiguiendo una meta tras otra. En cambio, el cerebro femenino es capaz de asimilar y conectar muchos sentimientos a la vez. También se dice que las mujeres les resulta más natural el mundo de las emociones. La razón de estas diferencias probablemente sea evolutiva: antiguamente la mujer se quedaba en el poblado para cuidar de sus hijos. La empatía, la comunicación, el sentir por los demás, eran factores importantes para ella ya que la ayudaban a interpretar señales sutiles de los que la rodeaban. Pero el hombre tenía que cazar, y por tanto, le era más útil bloquear todos los pensamientos que le alejarán del objetivo de lanzar la lanza y dar en el blanco.
En definitiva, hay diferencias, pero tanto hombres y mujeres sentimos lo mismo aunque lo expresemos a veces de formas distintas.
El orden de nacimiento puede afectar tu destino
Como hemos hablado antes, el hecho de ser hombre o mujer puede afectar a nuestra forma de relacionarnos y de expresar las emociones, pero hay muchos más elementos que influyen en eso. Es el caso del orden de nacimiento un factor que ha estado muy subestimado.
Nos criamos en la misma familia que nuestros hermanos, pero eso no significa que nos traten igual
Los primogénitos, por ejemplo, tienen tendencia a asumir el mando con facilidad y a dar la cara. Además suelen mostrar una madurez y un sentido de la responsabilidad notables para su edad ya que son responsables de sus hermanos pequeños y que no quieren defraudar a sus padres. Suelen elegir profesiones donde puedan destacar..
Los hermanos pequeños, cargan con menos expectativas y comparaciones y por ello tienden a tomar riesgos y a estar más abiertos al cambio. Suelen elegir profesiones más artísticas y de cara al público.
Sea cual sea nuestro lugar de nacimiento o nuestras circunstancias particulares, los seres humanos tenemos algo en común: la vida nos dota de una larga infancia como punto de partida. A diferencia de todas las otras especies, tenemos un prolongado proceso de desarrollo. Y por eso requerimos una inversión parental notable de nuestra madre y de nuestro padre.
Los patrones emocionales que aprendemos en la infancia son muy potentes porque se graban inconscientemente y profundamente en nuestro cerebro, por eso es tan importante la educación que nos dan nuestros progenitores. Nuestros padres tienden hacia un estilo educativo heredado de sus propios padres, pues es lo que ellos tienen interiorizado.
Educar implica un aprendizaje en buena parte imitativo e inconsciente durante el cual el niño absorbe lo que sus padres le enseñan día a día, no tanto por lo que dicen o hacen. Imitamos comportamientos y por ello heredamos en buena medida como propia la mirada de nuestros padres al resto del mundo. Cambiar estos patrones en la edad adulta requiere un trabajo consciente y repetido.
Ocho reglas del pulgar para padres de hijos afortunados
- Es imposible mimar demasiado a un bebé, al menos hasta los seis meses. Cuanto más cuidas y muestras afecto a un bebé, más independiente y seguro se mostrará cuando empiece a caminar. El llanto de un bebé es una señal de atención y si no recibe respuesta se frustra y tiene una imagen insegura del mundo que les rodea.
- No amenaces nunca con marcharte sin el niño. Sigue esta regla especialmente en los primeros años. Los padres representan la principal fuente de seguridad y de confianza para el niño, si usas esta amenaza éste no aprenderá bien a desarrollar vínculos de confianza y afecto a lo largo de su vida.
- Lo que funciona con un hijo no tiene porqué funcionar con otro. Esto es debido a que no sólo varia la personalidad de cada hijo sino que también varían sus estilos de aprendizaje, su capacidad de concentración, sus estilos afectivos o su forma de responderá la disciplina.
- No mientas a tu hijo. Esta es la regla fundamental, distorsionar la realidad no es una solución aceptable porqué debilitas la confianza de tu hijo en las personas que más confía. Otra forma de mentir y dañar la autoestima del niño es quitarle importancia a sus sentimientos o decirle que no siente lo que siente.
- Compórtate bien, sobretodo delante suyo. Recuerda que eres su modelo a seguir y que ellos son como esponjas que lo absorben todo.
- No pretendas eliminar o ignorar las emociones negativas del niño. En ningún caso vas por buena camino si quieres reprimir emociones de algún tipo. Enséñale formas asertivas y no violentas de expresar sus necesidades y de resolver conflictos.
- No pierdas el norte si tu hijo incumple una regla. Si la mayor parte de su entorno y de sus actividades son sanas, un error no suele ser catastrófico.
- Come con la familia y de forma saludable. Cada vez más investigaciones apuntan a que las familias que comen juntas en torno a una mesa están más sanas física y mentalmente.
Errores que nos impiden estar en forma
La sociedad nos vende una imagen muy superficial de perfección física y nosotros nos la creemos. Eso crea mucha infelicidad. El caso es que hemos de aprender a cuidar y a valorar lo que tenemos.
Lo primero para estar en forma es tener ganas de ponerse a hacerlo y para eso debemos ayudarnos de frases motivadoras y positivas. Después hemos de ser constantes. Hemos de tener en mente que es más importante la calidad que la cantidad, es decir, más vale hacer cinco flexiones bien echas que diez de mal.
Si haces ejercicio entre un 70 y un 85 por ciento de tu capacidad máxima verá cambios neuroquímicos, un incremento en el número de neurotransmisores y otros beneficios múltiples.
Otra cosa que debemos tener claro es que hay que comer sólo cuando sentimos que es físicamente necesario, no antes, porque entonces estaremos alimentando una necesidad emocional. Y por encima de todo cuida el cuerpo que tienes.
Adelgazar engañando al cerebro
No estamos preparados desde el punto de vista evolutivo para nuestras sociedades prósperas, porque no sabemos protegernos del acceso ilimitado al exceso de calorías. Eso crea desajustes que son muy evidentes en nuestra forma de comer. Muchas veces comemos sin tener la necesidad y esto es debido a que el cerebro no escucha a nuestro estómago.
Aquí hay algunos consejos para un cerebro glotón:
- Si imaginas que comes algo antes de comerlo de verdad, tu cerebro perderá el interés por ese alimento y comerás menos.
- Come despacio. Porque al cabo de un rato tu cerebro creerá que ya has comido más de lo que has comido en realidad.
- Si comes delante de la tele vas a comer más
- Si comes en un bol grande con una cucharada grande comerás un 30 por ciento más que si comes en un bol pequeño con una cuchara pequeña.
- Perderás dos veces menos si apuntas todo lo que comes en una lista diaria.
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